Archivos mensuales: July 2014

Swingles: ¿Se puede ser soltero y swinger al mismo tiempo?

Hay opiniones de todo tipo con respecto al tema de los solteros en el medio swinger. Nosotros, los autores de este post, creemos que decir swinger soltero es un oxímoron, una contradicción de términos que funciona sólo en el plano de la retórica, pero es imposible en la realidad. Acostarse con más de una persona puede, en todo caso, hacernos polígamos, divertidos, promiscuos, aventureros, libertinos, dionisiacos o cómo se guste y mande, pero la cultura sw va, en esencia, más allá de lo que ocurre en la cama. El estilo de vida, tiene que ver con una elección, no sólo de la forma en la que practicamos nuestra sexualidad sino también de la manera en la que construimos nuestra relación de pareja. Por eso creemos que, si bien, los solteros pueden ser buenos compañeros de juego, ellos han hecho una elección diferente, y en ella, no hay un cómplice de vida incluido.

swinglesParece una frivolidad, o una absurda intención de etiquetar personas, pero es más complejo que eso. Quien se inicia, como pareja estable, en estas prácticas tiene una prioridad más demandante que cualquier otra cosa, la tranquilidad y la seguridad del otro. Lo que pone en la mesa, a la hora de jugar, es una relación estable, consolidada y con muchas historias detrás. No puede ser lo mismo lo que le ocurre a aquél que sólo tiene que cuidar de sí mismo, o en todo caso, que no tiene más que así mismo para cuidarse. No decimos que una cosa sea más válida que la otra, simplemente, que no pueden ser iguales y que por eso, el soltero que aspire a conocer el mundo de los swingers debe comprender a profundidad muchos detalles.

Si éste es tu caso y te preguntas cómo ser un buen swingle, o un single swinger, te recomendamos los siguiente:

Primero que nada, asegúrate de conocer bien y de respetar los protocolos que cada comunidad publica. Casi todos los decálogos son similares, pero si existe alguna norma en particular, es importante que la conozcas bien.

Recuerda que tu rol es el de un juguete que sirve para estimular la relación amorosa de alguien más. Si te sientes cómodo con ser utilizado simplemente como un objeto sexual, estarás bien, si además requieres cuidados especiales, esto no es lo tuyo.

Si eres hombre, asume lo siguiente: Hay mucha oferta y muy poca demanda. Ten muy claro qué es lo que te hace especial a ti sobre el resto de los demás pretendientes. Declara eso en tu perfil y cumple con lo que ofreces.

Debes estar muy dispuesto a dar a la pareja que te invita la privacidad, el espacio y el tiempo que requieran. Recuérdalo bien, tú estás ahí para ellos, no ellos para ti.

Es importante que estés dispuesto a correr con ciertos gastos, pero cuida de saber con claridad qué es lo que se espera de ti en ese sentido. Hay muchas parejas muy alevosas que confunden tus atenciones con un patrocinio. Si alguien te quiere cobrar, no estás con una pareja swinger, estás con una prostituta disfrazada. Hay un abismo de diferencia entre pagar una habitación de hotel y “dar una colaboración”.

Modera tu consumo de alcohol. No sólo tiene que ver con los desagradables momentos que le puedes hacer pasar a la otra pareja. También es un tema de seguridad; recuerda que no estás con tus amigos y no puedes esperar que nadie te cuide o se responsabilice de tu estado si éste se vuelve una molestia.

Bajo ninguna circunstancia intentes competir con alguno de los miembros de la pareja. No te enfrasques en discusiones absurdas, no te luzcas y por supuesto, no intentes dejar mal parado o parada a ninguno de tus anfitriones. En todos los casos, tú llevas las de perder.

Equilibra los cumplidos que le haces a las dos partes de la pareja. Eso le dará a ambos la tranquilidad de que tu intención es jugar con ambos y no sacar del partido a nadie. Si eres un chico, y no te gustan los de tu género, no se trata de que le hagas piropos al trasero del marido, simplemente de que cuides que los dos se sientan atendidos y cómodos en tu compañía.

Finalmente, hay diferencias radicales entre los swingles hombres y las mujeres. Si bien, es cierto que cada vez hay más parejas que buscan experimentar con tríos HMH, las chichas siguen teniendo un lugar muy especial en la estima de los swingers. Los hombres no son, ni serán nunca considerados especiales unicornios, en buena medida por una cuestión de proporción: hombres hay muchísimos, mujeres, casi ninguna. Así que ellas son bienvenidas y buscadas en la mayor parte de las ocasiones, y ellos, casi nunca. Los espacios abiertos para caballeros sin acompañante, no dejan de ser muy restringidos y, en general, están también muy concurridos por otros muchos caballeros sin acompañante. No esperes, pues, que nadie se te acerque. Haz tú siempre el primer contacto. Tip: Decirle a ella, “Mamacita que buenas nalgas tienes quisiera poder besarlas” no es una frase inicial éxitosa.

* Diego y Mariana son los autores de Jardín de Adultos, un blog dedicado a narrar sus aventuras sexuales como pareja liberal y a dar consejos y reseñas del mundo swinger.