¿Quién puede y quién no puede ser swinger?

Millones de dólares gastados en pornografía no pueden estar equivocados; fantasear con tríos, orgías e intercambios de pareja es tan natural al ser humano como salivar frente a la comida rica. Pero hay límites que no son para todos. En algunos casos, involucrarse con actividades más allá del sexo convencional, puede ayudar a una pareja a encontrarse, a aprender el uno del otro y a valorarse más. En otros, en cambio, la experiencia puede dejar muy mal sabor de boca. Contrario a la creencia popular, la diferencia entre los primeros y los segundos no es necesariamente la capacidad para lidiar con los celos. Conozco muchas parejas swinger en las que los celos forman parte habitual de su relación, aunque puedan hacer éstos a un lado cuando de aventurarse juntos se trata.

En mi experiencia, poder entrar al mundillo de los intercambios tiene más que ver con otros factores afectivos, quizá más complejos. Antes de intentarlo, yo sugeriría hacernos las siguientes preguntas. No se trata de un test en el que después de determinado puntaje hemos ganado el derecho de visitar un club sw. Más bien, un ejercicio de autoanálisis que tendría que concluir con la muy famosa frase: “Si hay algo mal en tu relación, primero arréglalo y luego intentas otras cosas”.

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  • ¿Cómo es la comunicación con tu pareja?
    Preguntarse esto es tan obvio como básico, si no se tienen la confianza para decir lo que les gusta y lo que no en lo cotidiano, cuando emociones más extremas estén en juego, los costos podrán ser mucho más altos.
  • ¿Se sienten satisfechos el uno con el otro?
    Es una pésima idea probar un intercambio cuando la persona con la que duermes ya te aburrió, o te parece mala con el sexo, o ya no te gusta. Ambos pueden salir muy lastimados, si lo vienen a descubrir en un escenario donde uno de ustedes la pasa muy bien, y el otro no.
  • ¿Sabes que eres lo más importante para tu pareja?
    Una experiencia swinger puede, de pronto, desatar un número grande de inseguridades. Si una persona no se siente bien afianzada en el territorio que pisa ¿para qué caminar en arenas movedizas? Una de las cosas más intensas y gratificantes de este tipo de vida es la certeza de que, al final del día, tu pareja quiere estar contigo y sólo contigo.
  • ¿Te sientes, de cualquier forma, presionado o presionada para intentarlo?
    Puede ser que quieras entrar en esto por tu propio pie, pero si además, sientes que te están empujando, conviene hacer una pausa y darle a cada quien sus propios tiempos. Cuando una aventura de este tipo no funciona, cualquiera que sea la causa, es común que los involucrados empiecen a repartir culpas. Si sospechas que algo le reprocharás a tu pareja en el futuro, mejor esperen a que ambos estén listos.
  • ¿Tú relación tiene muchos otros ingredientes además del sexo?
    Un poco por la novedad, otro poco por la experiencia de los participantes, y un mucho por la ansiedad del momento, las relaciones grupales y el intercambio de parejas son, en general, mucho más intensas que las prácticas sexuales habituales de una pareja estable. Si les ocurre a ustedes, ¿podrán lidiar con el hecho de sentirse más satisfechos con un compañero de juego diferente? El punto aquí es saber si ambos tienen la estabilidad emocional, en primer lugar, para no dejarse encandilar por estos espejismos y en segundo lugar para tratar con el hecho de que otra persona pueda satisfacer, en un momento dado, a tu pareja mejor que tú.


Insisto, esto no es una cuestión de sí contra no o de generar un índice de aptitud swinger, pero una pareja que quiera probar con este tipo de vida, debe saber que, como en cualquier otro deporte extremo, aquí también hay riesgos, y que la mejor forma de protegerse es poniendo siempre en primer lugar y ante todo, tu propia relación estable.

* Diego y Mariana son los  autores de Jardín de Adultos, un blog dedicado a narrar sus aventuras sexuales como pareja liberal y a dar consejos y reseñas del mundo swinger.

** Foto: Untitled artist collaboration project – (self-portrait x 4) – Copyright © ElectricSexDoll, Græ Andresen, Coriolis & Græ Andresen

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